Salud Mental

Antecedentes

Los últimos cálculos aproximados de la OMS sobre la carga mundial de morbilidad correspondiente a las personas de 15 a 44 años de edad indican que los trastornos mentales y del comportamiento representan cinco de las diez principales cargas de morbilidad. Dichos trastornos, entre los cuales figuran la depresión, los trastornos relacionados con consumo de alcohol, las autolesiones, la esquizofrenia y el trastorno bipolar, son tan importantes en los países en desarrollo como en los países industrializados.

Las repercusiones económicas y sociales de dicha carga en la sociedad son inmensas. Los gastos en servicios de salud y sociales y la pérdida de producción debida a las altas tasas de desempleo entre las personas con trastornos mentales y sus familias son algunos de los costos más evidentes y mensurables. Menos evidentes resultan los costos financieros, la reducción de la calidad de vida y la tensión emocional padecidos por los pacientes y sus familias.

Hoy sabemos que se pueden tratar y gestionar y en muchos casos prevenir la mayoría de los trastornos mentales, y que existen estrategias eficaces de intervención al respecto.

La magnitud  de la carga de enfermedad y discapacidad atribuible a los trastornos mentales es un fenómeno creciente y preocupante en el mundo actual. Los trastornos mentales constituyen uno de los mayores problemas de salud en todo el mundo, por lo que representan un reto, tanto en términos de salud como en la planificación de los servicios.

Existen evidencias suficientes que demuestran que la atención psiquiátrica convencional, en el mundo globalizado, no podrá alcanzar metas compatibles con atención de amplia cobertura con calidad y equidad, de base comunitaria descentralizada, continua e integral.

“Uno de los principales retos de la salud mental al comienzo del milenio es la reestructuración  de los servicios de salud mental para establecer servicios comunitarios que integren todas las unidades y programas necesarios para satisfacer las diversas necesidades de la población”.

La atención  en salud mental de base comunitaria ha demostrado ser efectiva en la reducción de la discapacidad social debido a la integración del enfermo a los diferentes ámbitos de la sociedad.

Es necesario crear las condiciones favorables que garanticen la salud como un derecho fundamental de las personas que padecen una enfermedad mental.

 

Misión

Lograr que los usuarios de los servicios de Salud Mental de todo el estado, reciban una atención médico-psiquiátrica de calidad y con calidez, a través de acciones de promoción, prevención y rehabilitación en el campo de la salud mental, que posibiliten a un mejor nivel de vida al usuario y a su familia, así como de su reintegración al medio en el que se desarrolla.

 

Visión

Impulsar la Reforma Psiquiátrica en México, implementando las estructuras del Modelo Miguel Hidalgo de Atención en Salud Mental en donde existan los elementos suficientes  para la modificación y creación de nuevas instituciones basadas en el respeto a los derechos  de los usuarios, de recibir una atención integral médico-psiquiátrica con calidad y calidez.

 

Valores:

Profesionalismo, trabajo en equipo, satisfacción del usuario, responsabilidad y espíritu de servicio.

 

Política de calidad:

  • Desarrollar acciones de mejora, eficiencia, calidad, calidez y cobertura de los servicios de salud mental con criterios de integración de recursos y funcionalidad administrativa.
  • Consolidar la infraestructura y sistemas de gestión de la calidad en los servicios de salud  mental con criterios de oportunidad, abasto, modernidad, organización y productividad.
  • Mejorar la calidad de vida con la promoción de hábitos saludables y la divulgación de métodos de protección de la salud mental en el hogar y la comunidad.
  • Crear entornos saludables con acciones de promoción de la salud comunitaria orientadas a formar hábitos de prevención de enfermedades en niños y adolescentes.
  • Fortalecer la eficiencia de los servicios públicos de atención al daño con criterios de calidad, calidez y oportunidad para elevar la expectativa y calidad de vida.

 

Objetivo general:

Promover la salud mental de la población, prevenir el desarrollo de problemas y trastornos mentales y reducir los efectos secundarios productos de los mismos, a través de un proceso integral de atención intersectorial y multidisciplinario que promueva la equidad y la calidad de  los servicios en sus diferentes niveles de intervención.

 

Estrategias básicas:

Implementar un sistema de diagnosticó  epidemiológico en salud mental en la entidad. Desarrollar programas específicos con estrategias y actividades de promoción y educación en salud mental, prevención, detección temprana, tratamiento y rehabilitación psicosocial e investigación. Fortalecer la estructura de recursos humanos hacia la suficiencia y con  capacitación continua. Involucrar OG y ONG para favorecer la atención integral en salud mental. Y fortalecer la infraestructura de la Red de S.M., considerando  el Modelo Hidalgo en atención a la salud mental.

 

Atención a usuarios:

Se despliega la asistencia en salud mental en la entidad  estructurada en una red de servicios a través de 32 Módulos de Salud Mental  operando como primer nivel de atención distribuidos en 12 Jurisdicciones Sanitarias, en Hospitales Generales, Civiles Centro Oncológico, Hospital Infantil, realizando  acciones de Promoción, Prevención, Diagnostico, Tratamiento, referencia y/o seguimiento. Como segundo nivel de atención dos UNEME-CISAME en Cd. Victoria y Nuevo Laredo, efectuando  acciones de promoción, prevención, diagnostico y  tratamiento ambulatorio, psicológico y psiquiátrico. Se desarrolla programa de rehabilitación psicosocial en los dos centros de hospitalización en el estado, Centro Estatal de salud Mental en Matamoros con y Hospital Psiquiátrico de Tampico.

 

 

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